31 de julio de 2026

Renunció el subsecretario de Deportes, con críticas a Scioli y agradecimiento a Macri

El subsecretario de Deportes de la Nación presentó su dimisión mediante una carta dirigida al presidente Javier Milei. Sin mencionar al secretario Daniel Scioli, cuestionó las «resistencias» dentro del Gobierno y expresó que ya no compartía el «rumbo elegido» para el área. La salida profundiza la fractura entre el PRO y el ala libertaria del Ejecutivo.

Diógenes de Urquiza presentó su renuncia al cargo de subsecretario de Deportes de la Nación a través de una carta dirigida al presidente Javier Milei. El texto, que combinó un balance de gestión con un mensaje político de alto voltaje, fue lanzado en un contexto de creciente tensión interna dentro del Ejecutivo: la Subsecretaría de Deportes había sido reincorporada a la órbita de Daniel Scioli mediante una modificación publicada en el Boletín Oficial, reversando el esquema que desde noviembre de 2025 ubicaba al área bajo la Jefatura de Gabinete, a cargo de Diego Santilli.

La carta: elogios a Macri, críticas veladas a Scioli

En el inicio de la misiva, De Urquiza agradeció la confianza de Milei para ocupar el cargo, pero reservó sus palabras más cargadas para el expresidente Mauricio Macri. «Quiero agradecer también, de manera muy especial, al presidente Mauricio Macri, quien confió en mi persona y propuso mi nombre para ocupar esta función», escribió. El gesto no fue casual: De Urquiza es amigo personal de Macri desde 1988, año en que ambos fundaron juntos la Asociación de Pádel Argentino, y su incorporación al gabinete mileísta en julio de 2024 fue producto de una negociación directa entre los dos exmandatarios, luego del abrupto despido del entonces titular del área, el exintendente platense Julio Garro.

Sin nombrar al exgobernador bonaerense, De Urquiza apuntó a las «resistencias» que encontró dentro del Gobierno y aseguró que ya no compartía el «rumbo elegido» para el área. El mensaje fue leído en clave directa por fuentes oficiales y periodísticas: la interna entre De Urquiza y Scioli venía profundizándose desde hace meses, y la decisión de volver a colocar Deportes bajo la órbita del exgobernador fue el detonante definitivo de la renuncia.

Una reestructuración que precipitó la crisis

El cambio fue formalizado en el Boletín Oficial, que restableció la dependencia funcional de la Subsecretaría de Deportes respecto de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes, encabezada por Scioli, a través del Decreto 606/2026. La reestructuración también implicó tres despidos en el área: Philippe Oudinot, colaborador cercano a De Urquiza; Lorena Scioli, hija mayor del propio secretario, que se desempeñaba en tareas administrativas; y Carlos Férrea, subdirector general desde 2022. Fuentes del Ejecutivo advirtieron que se esperan más desplazamientos.

Según fuentes consultadas por medios nacionales, la relación entre De Urquiza y Scioli estuvo «marcada por fuertes rispideces y diferencias de gestión» desde el primer momento. Fue precisamente esa tensión la que, en noviembre de 2025, llevó al subsecretario a solicitar ser transferido a la Jefatura de Gabinete, bajo la órbita de Santilli, con quien lo unía su pasado compartido en el PRO. La reversión de ese esquema equivalió, en los hechos, a una señal política que De Urquiza no estaba dispuesto a aceptar.

Desde el entorno de Scioli trascendió que el propio secretario le pidió a De Urquiza que reconsiderara la renuncia. El funcionario saliente pidió tiempo para evaluar la situación, pero finalmente optó por la dimisión. Si la salida se confirma en forma definitiva, El Cronista informó que Scioli no designará reemplazante y pasará a conducir el área de Deportes de manera directa, al igual que ya lo hace en Turismo.

El tercer jefe de Deportes en dos años: un cargo siempre en disputa

La renuncia de De Urquiza convierte al área de Deportes en uno de los espacios de mayor rotación del gabinete mileísta. Desde diciembre de 2023, tres funcionarios vinculados al PRO ocuparon el cargo en menos de dos años: Ricardo Schlieper, que duró apenas un trimestre; Julio Garro, que fue despedido abruptamente en julio de 2024 por declaraciones públicas que cayeron mal en la Casa Rosada en el contexto de los Juegos Olímpicos; y ahora De Urquiza, quien tampoco pudo completar su ciclo.

Los conflictos tampoco se circunscribieron a la relación con Scioli. Según **La Nación**, Mario Moccia, presidente del Comité Olímpico Argentino (COA) y titular del ENARD, también le habría pedido a De Urquiza que diera un paso al costado, en el marco de tensiones internas vinculadas a la conducción del organismo de alto rendimiento deportivo. Cerca de De Urquiza desmintieron esas versiones y apuntaron a Scioli y Moccia como los verdaderos artífices de su desplazamiento.

La salida del funcionario llega en un momento políticamente sensible: las elecciones legislativas de 2027 ya empiezan a moldear los equilibrios internos del oficialismo, y la distribución de espacios entre LLA y el PRO se convirtió en uno de los ejes de tensión más visibles dentro del Ejecutivo. El área de Deportes fue, desde el inicio de la gestión Milei, uno de los pocos bastiones reservados para el macrismo. Con la renuncia de De Urquiza, ese acuerdo tácito parece haber llegado a su fin.

Puntos clave

  • De Urquiza presentó su renuncia mediante una carta a Milei en la que cuestionó las «resistencias» internas y agradeció de forma destacada a Mauricio Macri.
  • La dimisión se precipitó tras la publicación en el Boletín Oficial del Decreto 606/2026, que volvió a colocar la Subsecretaría de Deportes bajo la órbita de Daniel Scioli.
  • La reestructuración incluyó el despido de tres funcionarios del área, entre ellos un colaborador cercano a De Urquiza y la hija mayor de Scioli.
  • El cargo de subsecretario de Deportes tuvo tres titulares en menos de dos años, todos vinculados al PRO.
  • Si la renuncia se confirma, Scioli conduciría Deportes de manera directa, sin designar reemplazante.