Se filtra una dura carta de Nicolini al Fondo Ruso de Inversión por la demora de la llegada de las segundas dosis de Sputnik V
Las demoras en la llegada de la vacuna rusa contra el Covid-19 a la Argentina no solo fueron motivo de disputa en nuestro país. El reclamo por la falta de dosis, sobre todo del Componente 2 de la Sputnik-V, llegaron también a Moscú. Así se desprende de un correo electrónico de Cecilia Nicolini, asesora en materia de salud del presidente Alberto Fernández, a Anatoly Braverman, director del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF).
En el mail de Nicolini a Braverman, enviado el 7 de julio pasado y difundido este jueves 22 de julio por Carlos Pagni en el diario La Nación, la funcionaria denuncia una "situación crítica" por la falta del segundo componente de Sputnik-V, vacuna aprobada en 69 países.
La veracidad de la carta fue confirmada hoy por la propia funcionaria en diálogo con Radio Con Vos. "Por supuesto, esa carta existe y es parte de las comunicaciones con la Federación Rusa en el marco de las negociaciones por la compra y envío de la vacuna", dijo la asesora en Y Ahora Quién Podrá Ayudarnos, conducido por Ernesto Tenembaum.
La vacuna rusa, una de las primeras en llegar al país, fue aplicada sobre todo a personas mayores en las primeras etapas de la campaña de inmunización. La firma de más acuerdos (Sinopharm, Astrazeneca y la reciente donación de Moderna) permitió acelerar la vacunación, pero las demoras en el suministro ruso no ayudaron a completar el esquema para muchas personas, algunos de ellos entre los más vulnerables al virus.
Por eso, Cecilia Nicolini en su misiva afirma que "todavía estamos esperando un mínimo de componente 2 para completar al menos los tratamientos de personas con más de 90 días de intervalo mínimo".
"Fuimos super proactivos para encontrar una solución a las dificultades que tuvieron con esto, pero no pudimos tener siquiera el mínimo. Necesitamos urgentemente al menos un millón de dosis para inocular a adultos mayores este fin de semana", reclama Cecilia Nicolini. En el mail, la asesora recuerda además que todavía está pendiente la entrega de más de 18 millones de dosis, 13 de ellas del componente 2.
Para presionar a los rusos, la funcionaria comenta que Argentina acaba de "firmar un decreto presidencial" que "nos permite firmar contratos con empresas americanas y recibir donaciones de los Estados Unidos". En esa línea, menciona la ventaja de que esas vacunas están aprobadas para uso en menores de 18 años. "Pedimos a tu equipo un protocolo de pediátricos, para poder hacer un estudio acá, pero aún no recibimos nada", reprocha la carta.
Nicolini luego menciona también las demoras de un estudio iniciado en enero para investigar las combinaciones de vacunas Sputnik-V y Astrazeneca. "Hemos iniciados estudios propios", comenta la funcionaria sobre los ensayos realizados en Argentina, precisamente motivados por la falta de componente 2 de la vacuna rusa.
Cecilia Nicolini destaca que la producción local de la vacuna rusa —desarrollada por la empresa Richmond de Marcelo Figueras con el nombre de "Sputnik Vida"— "fue un gran paso para ambos". Incluso, agrega, el presidente Alberto Fernández "participó del lanzamiento, esperando por más de dos horas".
"Estamos muy contentos y apoyamos a Richmond", sostiene la funcionaria, que a continuación reprocha que los resultados no hayan estado disponibles antes del 9 de julio, Día de la Independencia en Argentina. "Esperábamos que estuvieras especialmente encima de este tema", le reclama Nicolini a Braverman. "Era el único y más importante pedido del presidente Fernández y una vez más fue una decepción para él y para el país", completa.
La funcionaria menciona además que "alguien de tu equipo de producción está pidiéndole a Richmond que le pida al Ministerio de Salud el cobro de las dosis producidas aquí". "No podemos cambiar nuestro contrato, mucho menos teniendo un intermediario local. Podría ser un enorme problema político y de opinión pública para todos si cambiamos una letra del contrato original", explica luego.

Sobre este punto, Nicolini protesta porque "nunca fuimos oficialmente informados por ustedes, con quien tenemos el contrato, para que estudiemos esta opción". "Recuerden que pudimos firmar el contrato en primer lugar porque el RDIF es una entidad controlada por el Estado Ruso, por lo que fue un acuerdo entre estados".
"Podemos recibir y recoger vacunas donde digan: Moscú, Beijing, Seúl, Bombay, incluso Buenos Aires. Pero el pago y las responsabilidades por eventuales indemnizaciones son entre nosotros y RDIF. Incluso permitimos a Richmond importar la mayor parte de la producción sin impuestos (millones de dólares). Firmamos estas excepciones con buena voluntad, entendiendo que las dosis serían entregadas a nosotros", agrega.
"Reconocemos tu trabajo duro, el compromiso con Argentina y todo el trabajo que hemos hecho juntos. Pronto se publicará un nuevo estudio sobre eficacia (de las vacunas), efectividad después de seis meses y respuesta a las nuevas variantes (de Covid-19). Respondimos siempre e hicimos todo lo posible para que Sputnik-V sea un gran éxito, pero nos están dejando con muy pocas opciones para seguir luchando por este proyecto. Además, como mencioné una vez, estamos enfrentando persecuciones legales como funcionarios por estas demoras, lo que pone en riesgo nuestro Gobierno", completa Nicolini sobre el final de la carta.
"Por favor, trabajemos juntos en una solución real y posible. Podés contar con nosotros. Esperando tener noticias tuyas pronto, lo mejor, Cecilia", firma Nicolini.
LA CARTA COMPLETA
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