21 de abril de 2026

Alberto Fernández tiene el acuerdo con el FMI, gracias a que se imponen los gobernadores

Lo garantizaron en una reunión del bloque. Mayans se reunió con Alberto y vota a favor. Cristina seguirá en silencio. Juntos acompaña, peor no define si anticipa la sesión al jueves.

El pasado jueves, mientras Diputados aprobaba la ley del acuerdo con el FMI con el texto consensuado entre oficialismo y oposición, el jefe del Frente de Todos José Mayans se reunió por más de dos horas con Alberto Fernández. 

Alcanzó para hacer las paces, después de varios encontronazos por los llamados del presidente a los senadores para forzarlos a hablar a favor del acuerdo, molesto porque el bloque no se había expresado. Aquel cruce obligó al gobierno a iniciar el debate en Diputados. 

El formoseño le confirmó a Alberto que votaría a favor, al igual que sus coterráneos de la Cámara baja y de la mayoría de los referentes directos de los gobernadores peronistas. Suficiente para que la sanción de la ley no corra riesgo, con el respaldo garantizado de Juntos por el Cambio.

Gildo Insfrán, su jefe, no quiso ir a la reunión de mandatarios del martes pasado a la oficina de Sergio Massa, pero no está para rebelarse en estos temas. A ninguno le sirve el default y hasta lo complica. 

Este lunes, al cierre del plenario de comisiones en el que expuso Martín Guzmán, el jefe del oficialismo confirmó que el acuerdo será ley y hasta confesó que los gobernadores lo necesitan como al agua. 

"Va tener una respuesta favorable por lo que estoy viendo. Vamos a trabajar para llegar a buen término con esto", afirmó.

Luego contó que muchas provincias "tienen endeudamientos que son fuertes y títulos externos. Hay gobernadores que me expresaron su preocupación por esto".

Mayans llegó a este lunes con la seguridad de que Cristina Kirchner no pondría piedras en el camino. Después de verlo a Alberto, la visitós para informarle de su encuentro en la Rosada y supo que seguiría en silencio hasta la votación, tal como hicieron los diputados de La Cámpora. 

Y que tampoco pasaría el fin de semana chequeando los votos para complicar la ley. "Para mí, hay libertad de acción", le confirmó la vicepresidenta, todavía conmovida por la ruptura de los vidrios de su oficina. El ataque también había destrozado las ventanas de Mayans, un piso más arriba.

Con ese panorama, este lunes a primera hora  Mayans realizó la reunión de bloque que creía decisiva antes del pronunciamiento a favor de Juntos por el Cambio, no lo fue así, pero sirvió para asegurar la ley. En un diálogo informal, durante la comisión, consultó al radical Martín Lousteau si era posible sesionar el jueves, pero no obtuvo certeza.

Juntos recién lo definirá en una reunión del miércoles, algunos querían demorarlo, pero prevalecía la idea de acelerar los tiempos.  

El dictamen será el martes, por lo que si se espera los 7 días necesarios, la sanción será justo con el próximo vencimiento del FMI por 2800 millones de dólares. Miguel Pesce confirmó que no están los dólares. Lousteau preguntó que pasaba si se excedían de ese día. "Entramos en mora", ratificó Guzmán.

Mayans se reunió con Alberto y Cristina para garantizar la sesión. Por el empuje de los gobernadores, la mayoría del oficialismo votaría a favor y la vice no intercederá. Juntos aún no define si ayuda a sancionarla el jueves.  

Juntos por el Cambio es clave para que haya ley, porque el oficialismo estará dividido, aunque con menos deserciones que las esperadas. De los 35 senadores del Frente de Todos, estiman que no más de 10 o 12 pulsarían el botón rojo. Hasta la semana pasada, los conteos llegaban a 16, aunque en Diputados el número de rechazos fue mayor al esperado, con la certeza de que no corría peligro la aprobación. 

El jefe de Gabinete Juan Manzur los criticó durante su exposición en la comisión. 

"Una mirada crítica sobre el rol del Fondo no es razón para alentar el voto en contra en esta particular coyuntura. Estamos en una situación que nos llama a pensar por fuera de las divisiones políticas, con el mayor grado de responsabilidad y vocación de futuro".

En la reunión de bloque sólo hablaron algunos kirchneristas, como la vicejefa Anabel Fernández Sagasti, quien repitió lo que dijo en la vendimia: que no tiene decidido su voto.

Fernández Sagasti renunció a la Comisión de Presupuesto para no votar en contra, al igual que que el también camporista Mariano Recalde.

Los reemplazaron la sntacruceña Ana María Ianni y el misionero Maurice Closs.

Otro cambio que sorprendió fue el del santafesino Marcelo Lewandowski, cercano a su gobernador Omar Perotti, por el Carlos "Camau"Espínola, albertista declarado.

La kirchnerista Juliana Di Tullio se quedó. En la reunión de bloque garantizó de su apoyo "al presidente", pero no anticipó la votación. 

El gran ausente de la reunión de bloque fue Oscar Parrilli, el kirchnerista más duro en contra del acuerdo, quien prefirió quedarse en Neuquén. Cómo Máximo Kirchner,  tampoco había estado en la apertura de sesiones. 

La voz cantante albertista la tuvo el entrerriano Edgardo Kueider, a quien Mayans y Sagasti evitan enfrentar, porque lo necesitan para otras leyes.

A Alberto tampoco le sirve una ruptura de bloque y por eso llamó a los más cercanos para que bajen un cambio y dejen pasar la sesión sin heridas. 

En el kirchnerismo aseguran que Cristina presidirá la sesión y no tienen confirmado si, como ocurrió en Diputados, emitirán un comunicado en contra del acuerdo una vez sancionado, con nombre y apellido de los que no acompañaron.

En el Senado la mayoría oficialista (que se alcanza con dos aliados fijos) tiene dividendos que no son para desperdiciar, como la posibilidad de nombrar jueces a gusto. Por eso nadie quiere que la sangre llegue al río. Ni Alberto ni Cristina.