Volvió a incendiarse Iron Mountain

A diferencia de lo ocurrido en 2014, donde fallecieron 10 personas, en esta oportunidad las llamas solo produjeron daños materiales. En tanto, el derrumbe de dos paredones destruyó cinco vehículos que estaban estacionados.
El incendio de grandes proporciones desatado ayer a la tarde en el depósito de la empresa Iron Mountain, en el barrio porteño de Barracas, permanece controlado por los Bomberos de la Ciudad pero demandará unas dos semanas extinguirse.
Durante este lunes, unas 11 dotaciones trabajaron contrarreloj para evitar que las llamas provocaran un tragedia, tal como ocurrió en el siniestro ocurrido en ese mismo lugar en 2014 que se cobró la vida de 10 personas.
Por el momento, sólo se reportaron daños en la estructura edilicia; como el derrumbe de dos paredes: una de manera parcial y otra total sin provocar desprendimientos en medianeras ni ocasionar roturas en casas vecinas.
“El fuego está circunscripto y va a tardar unas dos semanas en ser extinguido. Hasta el momento estamos trabajando en el enfriamiento, pero sin poder entrar”, precisó el comandante de Bomberos de CABA Gabriel Acosta, a Infobae.
Al menos 11 dotaciones de bomberos trabajaron contrarreloj este lunes para combatir las llamas
“Zonas de Iron Mountain que no habían sido afectadas por los incendios de 2014 se encontraban bajo fuego en un área de cien por ciento a la cumbrera, de unos 20 metros de altura”, agregó Acosta. Y detalló que una antena de 35 metros está en peligro de derrumbe ya que se cortaron los tensores por los vientos.
El incendió comenzó cerca de las 14 del lunes en el contrafrente del depósito, que da a la calle Gaspar Jovellanos al 1300. El fuego acaparó papeles y otros materiales que se guardaban en el lugar, lo que ocasionó una gruesa nube de humo, pero los dos operarios que había en la planta pudieron evacuarse antes de que las llamas se esparcieran.
Inmediatamente se hizo presente el Equipo de Emergencias del Gobierno de la Ciudad, el SAME, Defensa Civil, Guardia de Auxilio, Logística y los cuerpos de Bomberos de Vuelta de Rocha, La Boca y San Telmo, junto con unidades de apoyo.
El fuego incursionó por el techo y la montante del depósito, en una extensión de 60 x 20 metros en forma irregular. “Se visualizó mediante los drones emplazados que el fuego había incursionado por todo el techo y se retiró a todo el personal del interior del depósito ante peligro de derrumbe”, detallaron.
Mientras los bomberos seguían trabajando, la parte frontal y media del techo cedió parcialmente y se realizó un ataque defensivo desde afuera porque se visualizaron grietas en la parte superior del depósito. Y para reforzar el trabajo de circunscripción de las llamas apostaron un hidroelevador en un patio a cielo abierto, atacando el fuego desde un lateral.
Las columnas de humo podían observarse desde varias cuadras del lugar, durante un nuevo incendio en el edificio de Iron Mountain
Una porción de la pared del galpón se derrumbó sobre tres vehículos estacionados en la vía pública (un Volkswagen Gol, una Ford y un Volkswagen Fox), mientras que otro paredón cayó sobre Quinquela Martín encima de dos rodados particulares, sin reportarse heridos.
En el hecho interviene la UFLA, a cargo de la doctora Luciana Astardjian, que caratuló lo sucedido como averiguación de incendio,
Fabiana, vecina de la zona y cuyo hijo integra el cuartel de bomberos de San Telmo, sostuvo que “esto no tendría que haber pasado ya que cuando se derrumbó todo, aquel año, 2014, tendrían que haber tirado todo abajo”. Y agregó en diálogo con Telám: “Quedó la estructura vieja y solo hicieron lo nuevo donde murieron los bomberos. Esto de hoy se pudo haber evitado, me parece un poco vergonzoso”.
El depósito incendiado pertenece a la firma Iron Mountain en el que en 2014 se produjo otro hecho similar que terminó en tragedia, con el fallecimiento de ocho bomberos y dos bomberos de Defensa Civil
“‘Otra vez sopa’, pensé. Justo en el mismo lugar”, sostuvo hoy Miriam, también vecina de la zona y quien presenció “absolutamente todo” el derrumbe del 2014. Además, aseveró: “Lo único que sé que si hay papeles como la otra vez, seguramente que esto hubiera sido para ocultar información. No creo que sea por otro tipo de cosa”.
Por su parte, Sandra Baricola, hermana de Pedro, un trabajador de Defensa Civil que murió tras ser aplastado por la pared del depósito en 2014, indicó a Télam que con sus hermanos consideran que están queriendo ocultar algún tipo de documentación de lavado de dinero como la vez anterior. “Da la casualidad que este nuevo incendio se da cuando estamos a punto de que esto se eleve a juicio, justo cuando estamos llegando a una instancia tan esperada”, afirmó.
En tanto, el exjefe de bomberos que salvó milagrosamente su vida tras quedar debajo de los escombros en el incendio del 2014, Luis Díaz Gauna, aseguró que “si esto fue accidental, habla muy mal de los sistemas de seguridad que tiene una empresa multinacional como Iron Mountain porque cómo es posible que se vuelva a prender así, de una manera infernal”.
Iron Mountain, víctimas de izquierda a dererecha: Maximiliano Martinez, Damian Veliz, Pedro Baricola, Sebastian Campos, Leonardo Day, Juan Matias Monticelli, José Luis Mendez , Facundo Ambrosi, Eduardo Conesa y Anahi Garnica
La investigación judicial sobre el incendio de 2014 tuvo distintas instancias y en diciembre de 2022 la Cámara del Crimen confirmó el procesamiento de los 18 acusados. Se determinó que hubo falencias gubernamentales en el control del funcionamiento del depósito de la empresa pero nunca se pudo determinar si el inicio del incendio fue intencional o un accidente.
El 12 de abril pasado la jueza Fabiana Palmaghini envió a juicio oral y público la causa en la que se investigan el incendio de 2014, un expediente en el que hay 18 imputados entre los que figuran directivos de la empresa y exfuncionarios de la Dirección General de Fiscalización y Control del gobierno porteño, como así también un empleado de seguridad de Iron Mountain que estaba en funciones cuando se inició el incendio.
A 9 años del episodio, en la construcción, que estaba clausurada, aún quedaban elementos que datan de aquella época. Según pudo saber Infobae, la empresa propietaria del lugar denunció que el depósito fue vandalizado el pasado viernes, antes del nuevo incendio.
Quienes esperan para ser juzgados son Oscar Godoy, empleado de seguridad del depósito que estaba cuando se inició el incendio; los directivos de Iron Mountain Guillermo Lockhart, Héctor Eduardo García y Alfredo Sueyras Parra y directores, inspectores y jefes de departamento de la Dirección General de Fiscalización y Control del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que debían determinar las condiciones de funcionamiento, seguridad e higiene del depósito.
Las víctimas de aquel siniestro fueron Leonardo Day, Anahí Garnica, Eduardo Conesa, Damián Véliz, Maximiliano Martínez, Juan Monticelli, José Luis Méndez Araujo, Sebastián Campos, Pedro Báricola y Franco Ambrosi, quienes murieron aplastados.
