Milei compartió una imagen de Luciana Geuna esposada y vestida de presa

El Presidente Javier Milei reposteó en X una foto editada de la periodista de TN esposada y rotulada como “espía y operadora”. El gesto ocurrió en medio de denuncias oficiales, restricciones en Casa Rosada y una escalada contra medios críticos.
El presidente Javier Milei volvió a utilizar sus redes sociales como herramienta de guerra y confrontación política, esta vez con un blanco concreto: la periodista de TN, Luciana Geuna.
En su cuenta de X, el mandatario compartió una publicación de un usuario militante del oficialismo en la que se veía a la conductora de la señal de noticias del Grupo Clarín editada con uniforme carcelario naranja, esposas en las muñecas y una inscripción sobre el pecho: “Espía y operadora”.
La imagen iba acompañada por una frase breve y elocuente: “Se viene”. En el lenguaje de las redes, la expresión sugiere inminencia, castigo o una supuesta revelación futura. En la cuenta del Presidente de la Nación, sin embargo, adquiere una dimensión política e institucional mucho más profunda.

Del debate público al escarnio digital
No es una discusión sobre datos, enfoques periodísticos o errores informativos. Tampoco una respuesta institucional ante una cobertura incómoda. Se está frente a la difusión desde la máxima investidura del país de una pieza destinada a ridiculizar, señalar y criminalizar simbólicamente a una periodista por su trabajo.
El episodio ocurre en medio de la polémica por la denuncia impulsada desde ámbitos oficiales tras la difusión de imágenes grabadas dentro de Casa Rosada en un informe televisivo.

La reacción del Gobierno ya había escalado con restricciones al ingreso de periodistas acreditados a Casa Rosada y fuertes cuestionamientos a cronistas que cubren diariamente la actividad presidencial.
Entonces, el reposteo de Milei ya se interpreta como parte de una metodología. La de convertir el desacuerdo con la prensa en una batalla personal, amplificada desde redes sociales y con nombres propios.
Una advertencia desde el poder
La escena elegida para atacar a Geuna tampoco parece inocente. El uniforme naranja remite a prisión (especialmente en Estados Unidos, el país “meca” para los libertarios), a culpa y a castigo.
La palabra “espía” la ubica en el terreno del delito. “Operadora”, en cambio, busca despojarla de autonomía profesional y presentarla como pieza de intereses ocultos. Todo condensado en una sola imagen.
El mensaje es doble. Uno es hacia adentro de su base política, funciona como combustible para la militancia digital que suele replicar y profundizar ataques contra periodistas críticos. Hacia afuera, actúa como advertencia para cualquiera que investigue o incomode al poder.
La relación entre Milei y buena parte del periodismo viene marcada por insultos, descalificaciones y acusaciones permanentes. Pero cada nuevo episodio corre un poco más el límite. Una cosa es cuestionar a medios o periodistas; otra, muy distinta, es exhibir desde la cuenta presidencial una imagen de una trabajadora de prensa esposada y presentada como delincuente.

La libertad de expresión se deteriora, además de con censura formal, también cuando desde el poder se erosiona a personas y se promueve el hostigamiento, se estimula la humillación pública y se instala que preguntar, investigar o informar puede convertir a un periodista en enemigo.
En esa lógica, el reposteo de Milei dijo mucho más que un meme. Mostró cómo se usa el poder para disciplinar a través del escarnio.
