Impacto en la Fórmula 1: cómo son los cambios que buscará “exprimir” más a los autos en pista a partir de 2027

Las modificaciones en los motores que permitirán una mejor gestión de la energía y manejo de los pilotos.
La Federación Internacional del Automovilismo (FIA) y la Fórmula 1 mediante sus equipos y sus proveedores de motores, acordaron cambios importantes para 2027 y 2028. La reforma busca reducir los problemas de gestión de energía y atender las inquietudes por seguridad y carga de trabajo surgidas con el reglamento que entró en vigor este año.
Para profundizar los cambios aplicados luego de la carrera de Japón, donde el Alpine de Franco Colapinto se quedó con poca energía y Ollie Bearman llegó lanzado con su Haas y por esquivarlo terminó impactando, los responsables de la Máxima entre la entidad rectora, Formula One Management (FOM), que es la empresa a cargo de los derechos comerciales de la F1; y las propias escuderías plantearon seguir reduciendo la injerencia de la potencia eléctrica. Esto permitirá también que los pilotos puedan reducir el ahorro de la energía en los motores eléctricos y “exprimir” más a los autos al contar con más potencia en los de impulsores de combustión lo que permitiría -en principio- entregar más pelea en la pista.
La modificación más inmediata será en 2027. De acuerdo con la FIA, el flujo de combustible aumentará 5%, lo que elevará la potencia del motor de combustión interna de 400 kW a 420 kW (o de 530 y 560 caballos de fuerza en combustión) sin cambios importantes de hardware. Al mismo tiempo, la potencia máxima del motor eléctrico bajará de 350 kW a 300 kW.
Ese ajuste cambiará el reparto de potencia de 53/47 a 58/42 a partir de la próxima temporada, según la FIA. El Modo de Adelantamiento se mantendrá en 350 kW (470 caballos) y el límite máximo de recuperación de energía subirá de 250 kW a 375 kW (502 caballos), también de acuerdo con el organismo.
Los motores a combustión seguirán recuperando la erogación de su potencia (REUTERS/Issei Kato)
La reforma más amplia quedará para 2028. Según la FIA, ese año el flujo de combustible aumentará 13% y la potencia del motor de combustión llegará a 450 kW (611 caballos), una transición que busca dar más tiempo de preparación a los fabricantes antes de aplicar la distribución de potencia definitiva de 60/40.
Desde 2028, el límite máximo de recuperación de energía volverá a subir hasta 400 kW, mientras que la potencia máxima de despliegue y el Modo de Adelantamiento permanecerán sin cambios, según la FIA. El organismo también informó que introdujo ajustes en el reglamento financiero de las unidades de potencia para dar a los fabricantes un margen mayor dentro del límite presupuestario y permitir estas modificaciones.
Esos cambios todavía deben recibir la aprobación del Consejo Mundial del Deporte Motor de la FIA, cuya reunión está prevista para el 23 de junio en Macao.
La FIA explicó en un comunicado: “El reglamento de la Fórmula 1 para 2026 fue desarrollado y acordado en estrecha colaboración entre la FIA, la FOM, los equipos, los fabricantes de automóviles y los fabricantes de unidades de potencia. Estas últimas modificaciones reflejan la continuidad de esa colaboración, con todas las partes trabajando de manera conjunta para perfeccionar el marco reglamentario y abordar los desafíos operativos identificados”.
De acuerdo con la entidad rectora, los ajustes graduales están diseñados para perfeccionar el nuevo reglamento de unidades de potencia de 2026, que produjo carreras con más acción, pero también abrió preocupaciones por seguridad debido a las grandes diferencias de velocidad entre los autos.
Las principales quejas de los pilotos apuntan a la carga de trabajo al volante y al nivel de gestión de energía exigido en varios circuitos. Ese cuadro impide que la clasificación se dispute a máxima velocidad de principio a fin.
El acuerdo final surgió después de posiciones distintas entre fabricantes. Mercedes y Red Bull Ford Powertrains apoyaban cambios de mayor alcance ya en 2027, mientras Audi y Ferrari advertían sobre los recursos necesarios y los plazos de desarrollo ajustados que implicaban reformas más profundas.
El resultado fue una solución intermedia: un ajuste gradual del reglamento de 2026 en 2027 y 2028, en lugar de una modificación drástica aplicada de una sola vez.
Este fin de semana la F1 disputará su séptima fecha con el Gran Premio de España en el Circuito de Barcelona-Cataluña en Montmeló.
