18 de abril de 2026

Sin Djokovic, comenzó el Australia Open

El foco se ha corrido de lo deportivo por el caso del serbio, quien no podrá defender su corona y perderá la posibilidad de convertirse en el tenista con más títulos de Grand Slam.

Luego de que el caso de Novak Djokovic acaparara la previa del torneo, el Abierto de Australia inició la acción este lunes, horario local (domingo por la noche en América Latina), para poner así en marcha la disputa del primer Grand Slam del año. Si bien el escándalo del serbio ha dejado lo deportivo de lado, el torneo podría ser histórico ya que con su ausencia, Rafael Nadal busca alcanzar una marca jamás conquistada por ningún otro tenista en la historia.

Al quedar descartada la participación de Nole, el italiano Salvatore Caruso ocupó su lugar y pasó a enfrentarse y caer con el serbio Miomir Kecmanovic (78 del mundo) en la primera ronda por 6-4, 6-2 y 6-1.

Nadal, que volvió la semana pasada tras meses de lesión con una victoria en el Summer Set de Melbourne, arrancó con el pie derecho frente al estadounidense Marcos Giron (66). El astro español se impuso por 6-1, 6-4 y 6-2 y continúa a paso firme en su objetivo de ganar su 21 Grand Slam en Melbourne, un récord absoluto en el circuito masculino.

El gran ausente en el cuadro masculino es sin dudas Roger Federer, quien se sigue recuperado de su lesión y, tras lo ocurrido con Nole, esperará que Nadal no se consagre, porque por el momento ellos tres poseen la marca de 20 trofeos Grand Slam. Otras figuras que no estarán presentes son el suizo Stan Wawrinka, el austriaco Dominic Thiem y el canadiense Milos Raonic. Por el lado femenino, Serena y Venus Williams tampoco participarán, al igual que la argentina Nadia Podoroska.

Con respecto a los cruces de primera ronda el ruso Daniil Medvedev, finalista en 2021, quedó emparejado con el suizo Henri Laaksonen (92). Por su parte, el argentino Diego Schwartzman (13) se enfrentará al serbio Filip Krajinovic (39) y el español Roberto Bautista Agut (17) al italiano Stefano Travaglia (86).

En el torneo femenino, la número uno de la WTA, la australiana Ashleigh Barty, inició con una contundente victoria por 6-0 y 6-1 contra Tsurenko, una de las jugadoras procedente de las rondas clasificatorias. Por su parte, la flamante ganadora de la copa Masters, la hispanovenezolana Garbiñe Muguruza, tercera cabeza de serie, disputará su primer partido ante la francesa Clara Burel, de 20 años y en el puesto 78. La actual campeona femenina de Melbourne, la japonesa Naomi Osaka, comenzará su defensa del título contra la colombiana Camila Osorio.

La gran final masculina se jugará el domingo 30 de enero en Melbourne Park, mientras que la femenina será un día antes, el 29. Los principales duelos podrán seguirse por la pantalla de ESPN, mientras que aquellos juegos que no serán televisados estarán disponibles en vivo por Star+.

El torneo se disputa en el marco de una nueva ola del COVID-19 por lo que el aforo en los principales estadios tiene un límite del 50%, según las restricciones actualizadas informadas el jueves pasado por los organizadores. Además, las máscaras faciales son obligatorias para todos los asistentes, excepto cuando coman o beban, y hay límites de densidad de una persona por dos metros cuadrados en los lugares de hospitalidad cubiertos. Tennis Australia (TA) informó que el límite de capacidad solo se aplica a la venta de boletos en la cancha central, Rod Laver Arena, y la Margaret Court Arena.

Francia rectificó y no permitirá que Djokovic participe en Roland Garros

El Gobierno francés, que hace una decena de días había señalado que Novak Djokovic podría participar en el torneo de Roland Garros aunque no estuviera vacunado, ha rectificado y avisa de que todos los que compitan tendrán que tener la pauta completa, igual que se exigirá al público y a los profesionales implicados.

La rectificación llegó de la mano de la ministra de Deportes, Roxana Maracineanu, en la noche del domingo al lunes, horas después de que el Parlamento adoptara definitivamente el proyecto de ley que impondrá un certificado de vacunación para muchas actividades de la vida social, lo que incluye asistir a espectáculos deportivos.

En un mensaje en su cuenta de Twitter, Maracineanu constató que se ha adoptado ese certificado sanitario, de forma que “desde que se promulgue la ley, será obligatorio para entrar en los espacios ya sometidos al pasaporte sanitario (estadios, teatros o salones) para el conjunto de los espectadores, de los practicantes, de los profesionales, franceses o extranjeros”.

La ministra aprovechó para agradecer al movimiento deportivo su acción de “convicción de los últimos y pocos no vacunados” e insistió en que unos y otros tienen ahora intención de trabajar juntos para “preservar las competiciones” y promover el pasaporte de vacunación “a nivel internacional”.

Había sido la misma Maracineanu la que el pasado 7 de enero, en pleno contencioso político y judicial en Australia por la presencia de Djokovic pese a su negativa a vacunarse, había señalado que el serbio sí podría participar en Roland Garros, programado entre finales de mayo y comienzos de junio.

La responsable francesa de Deportes argumentó entonces que Francia aplicaría una excepción a la obligación del certificado de vacunación a los deportistas en las competiciones internacionales, de forma que no se les aplicaría la nueva normativa francesa y podrían competir incluso sin estar inmunizados.

Lo justificó con el argumento de que en las competiciones internacionales rigen los “protocolos obligatorios impuestos por las federaciones” que, según dio a entender, estarían por encima de la normativa francesa.

Hay que tener en cuenta que, a diferencia de lo que ocurre en Australia, para entrar en Francia no hay que tener la pauta completa de vacunación imperativamente. Se puede llegar al país con un pasaporte sanitario que pruebe disponer de un test negativo en su lugar.

No obstante, el proyecto de ley sobre el certificado de vacunación que debe entrar en vigor a finales de esta semana (está todavía pendiente de un recurso ante el Consejo Constitucional) va a imponerlo para tomar algo en un bar o en un restaurante, para ir al cine, a un espectáculo o a un estadio, pero también para utilizar los transportes públicos de larga distancia (autobuses, trenes, aviones o barcos).

(Con información de EFE)