25 de abril de 2026

Dante Gebel: “En 2023 hubiera votado a Milei, pero hoy no lo votaría”

El comunicador cuestionó el plan económico del gobierno libertario y señaló: “El que tiene que llenar la heladera todos los días no te puede esperar”.

El reconocido comunicador Dante Gebel afirmó hoy que en las elecciones presidenciales de 2023 habría votado por Javier Milei, pero reconoció que hoy le retiró ese apoyo, y recurrió a la imagen de su padre sin poder pagar sus medicamentos para graficar los límites de la paciencia social ante el programa económico del Gobierno.

El que tiene que llenar la heladera todos los días no te puede esperar”, señaló durante una extensa entrevista en Infobae al Mediodía, con Maru DuffardAndrei SerbinFacu KablanJime Grandinetti y Fede Mayol, al ser consultado sobre la gestión de La Libertad Avanza.

Gebel aclaró que en 2023 no votó porque estaba de viaje, pero que de haberlo hecho habría elegido al actual mandatario por descarte: “Del otro ya lo conocía”. Hoy, en cambio, sostuvo que no repetiría esa elección. “Creo en la industrialización, en que mi papá y mi mamá puedan trabajar dignamente, en que no tengan que mirar el precio para ver si van a comer carne”, argumentó.

Sobre la gestión de Milei, Gebel se negó a ponerle una calificación. Dijo que el presidente todavía está en la mitad de su mandato y que podría “pegar un volantazo”. Reconoció, además, que no comprende el discurso económico del mandatario: “Al tercer dato ya me perdí”. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de que el modelo funcione: “A lo mejor derrama la macro y todo lo que está haciendo cae en la micro y nos salvamos todos. A lo mejor eso, y uno dice: chapó, yo era el ignorante que no lo entendía”.El pastor y comunicador Dante Gebel es consultado sobre su postura contraria a la interrupción legal del embarazo y si intentaría derogar la ley en un hipotético gobierno. Gebel explica la diferencia entre sus convicciones personales y el deber de un presidente de gobernar para todos.

Ni pastor ni candidato

En otro pasaje de la entrevista, se manifestó de manera ambigua con relación a la posibilidad de competir en las próximas elecciones presidenciales. “Me disgusta”, respondió cuando le preguntaron si le atraía la idea de llegar a la Casa Rosada. Y agregó: “No quiero gobernar. Lo he dicho en todas partes. Se me trata como un candidato, se me ataca como a un candidato. Gastan energías, bots, trolls, en alguien que deberían ningunear”.

Sin embargo, aseguró: “Si me arman un gran equipo con los mejores, honestos y capacitados, yo formo equipos de todos los tamaños y gestiono”. En esta línea, aclaró que ese grupo aún está en proceso de conformación y que prefiere perfiles sin antecedentes en la función pública. “Si nunca estuvieron antes, que no digan: ‘Oh, volvió fulano’. Mejor”, afirmó. Consultado sobre qué economista le gustaría tener en un eventual gabinete, respondió que el día anterior había pedido una lista de candidatos, pero que aún no tenía nombres propios.

“Si la gente buena, cuando hablo de bondad hablo de integridad, tiene capacidad y se forma un equipo, ¿por qué no presentar en un país democrático una alternativa más y dejar de subestimar a la gente? Que la gente decida. Es un canalla, es un fantoche o es un buen candidato. Eso debería ser la democracia. Ojalá que tengamos en las próximas elecciones cinco o seis candidatos, si la estructura lo permite, y que tengamos para elegir. Que no sea como el avión, pollo o pasta. Y uno dice: “¿Qué es lo que me cae menos peor?”, analizó.

Por otro lado, Gebel señaló que tener convicciones no implica convertirlas en legislación. Sobre el aborto, dijo estar en contra de la interrupción legal del embarazo, pero no lo tradujo en agenda de gobierno. “En una hipotética gestión de cuatro años, sería un tema en la agenda de otra prioridad”, señaló, y agregó que si gobernara lo haría para todos: “No me vería promoviendo esa ley, porque yo gobierno para las minorías, gobierno para los que piensan diferente”.

La misma lógica aplicó a la homosexualidad y al matrimonio igualitario. Afirmó tener convicciones cristianas al respecto, pero sostuvo que no corresponde convertirlas en ley. “Del decálogo, solo dos mandamientos pasaron al ámbito legal: no matarás y no robarás. Todo lo demás es tu decisión”, argumentó.

Sobre el rol del Estado, rechazó los extremos. “Todas las posturas fundamentalistas, tanto de extrema derecha como de extrema izquierda, nunca hicieron funcionar ningún país”, sostuvo. Y defendió la presencia estatal en educación y salud pública, al tiempo que cuestionó la idea de destruir el Estado como institución.

Sobre el poder, en tanto, admitió que lo seduce. Relató que durante sus visitas a El Salvador, invitado por el presidente Nayib Bukele, experimentó la comodidad de los traslados oficiales y reconoció haberlo disfrutado. “No te voy a decir no me gustó, me fascinó”, confesó. Pero agregó que la prueba del poder se supera cuando uno no olvida de dónde viene: “Lo que hacés en chiquito después se replica en grande”, indicó.

En materia financiera, Gebel sostuvo: “Tengo menos de la que la gente imagina y algo más de lo que otros suponen”, y explicó que sus ingresos provienen de dos fuentes: las redes sociales y sus shows en vivo, y descartó tener financiamiento político.

Radicado hace 16 años en California, respondió a quienes cuestionan que haga política desde el exterior. “El año pasado viví ocho meses acá. Hice 36 viajes a la Argentina. Estuve todo el año”, dijo, y citó a San Martín: “Estuvo 36 años en España. ¿Qué tiene que ver eso?“. Por último, avisó que ”hasta después de que pase el mundial" no volverá a expresarse sobre cuestiones políticas.

La entrevista completa en en Infobae al Mediodía, con Maru Duffard, Andrei Serbin, Facu Kablan, Jime Grandinetti y Fede Mayol.