La derogación de las PASO divide a los partidos

El debate por la derogación de las primarias está trabado. El peronismo rechaza la iniciativa, mientras la UCR propone que dejen de ser obligatorias. El PRO aún no se definió.
El proyecto de reforma electoral que presentó el oficialismo en el Senado complica a la presidenta de la bancada libertaria. Patricia Bullrich no cuenta con los números suficientes como para eliminar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), por más que el proyecto haya incorporado Ficha Limpia como anzuelo para pescar adeptos. Por el momento, la estrategia de la Rosada no está dando frutos en la Cámara Alta. Uno de sus principales aliados, el radicalismo, acaba de presentar una iniciativa contraria. No las elimina, sino que las modifica y hace que dejen de ser obligatorias tanto para el ciudadano como para los partidos políticos. Desde el peronismo insisten en que “sirven” y en que la iniciativa oficialista es solo “una cortina de humo” para tapar el Adornigate. Desde el PRO, todavía evalúan el tema. Esperan tener definiciones en la reunión partidaria de la semana que viene. “Tiene cosas a favor, cosas en contra”, dijeron a Página 12.
La iniciativa que había sido anunciada por el presidente Javier Milei deroga las PASO, apunta a debilitar a los partidos políticos más chicos, habilita más financiamiento privado para los espacios políticos, elimina los espacios de publicidad gratuitos y vuelve a la carga con las limitaciones para los candidatos sin condena firme. Propone también cambios en la Boleta Única Papel (BUP), puntualmente retoma la idea del casillero para votar la lista completa.
Pero el objetivo real de la modificación es lograr listas únicas libertarias a gusto de la lapicera de Karina Milei, que quiere negociar con aliados y no tener que dirimir en las PASO con ellos. También sería una forma de complicar al peronismo en varios distritos, donde se sacarán los ojos en un acuerdo de propuesta única, o terminarán fragmentados.
El freno del radicalismo
El bloque de senadores de la UCR presentó el viernes un proyecto propio que, en lugar de eliminar las PASO, como busca el oficialismo, las modifica y hace que dejen de ser obligatorias tanto para el elector como para los partidos políticos. De esta forma, el radicalismo salió a marcarle la cancha a la bancada violeta que necesita de su mayor aliado en el Senado para avanzar con la iniciativa.
Uno de los ejes centrales del texto es transformar las PASO en “primarias abiertas, simultáneas y optativas”. En ese marco, el voto dejaría de ser obligatorio para la ciudadanía y se eliminarían las sanciones o cargas públicas por no concurrir a votar. La iniciativa también habilita a que las agrupaciones políticas que no tengan competencia interna puedan saltear la instancia de las PASO y acceder directamente a las elecciones generales. En esos casos, deberán respaldar sus candidaturas mediante avales digitales que acrediten un apoyo mínimo del electorado.
El peronismo en defensa de las PASO
Desde el peronismo, siguen sosteniendo una posición de rechazo a la eliminación de las PASO, con el argumento de que es una herramienta clave para dirimir sus propias internas en estos tiempos convulsos. “Evita un proceso de fragmentación”, explicó a este diario un diputado de Unión por la Patria, quien también marcó la contradicción de LLA que siendo un partido nuevo apunta ahora a “destruir” y “limitar” a los partidos políticos. “Buscan obstaculizar desfinanciando a los partidos, que quedan de esta manera casi anulados para reemplazar las PASO por internas partidarias”, criticaron desde la bancada celeste.
En declaraciones radiales el presidente del bloque Justicialista del Senado, José Mayans, calificó la propuesta de reforma electoral como “una cortina de humo” y sostuvo que el Ejecutivo busca desviar la atención de los problemas reales del país. “Obviamente están tratando de tapar la realidad y es como tapar el sol con las manos”, afirmó.
Por el massismo, salió a marcar postura Sebastián Galmarini. “Eliminar las PASO no es avanzar, es retroceder: reduce la transparencia, limita la participación y concentra la definición de candidaturas en pocos, debilitando la democracia”, expuso el diputado nacional en sus redes sociales. Además, se refirió a las restricciones que se le imponen a los candidatos en la nueva propuesta y chicaneó al Gobierno: “Si Milei tuviera una Ley como ficha limpia, le diría que tenga cuidado, porque se queda sin candidatos”.
Desde el axelismo, reconocen que actualmente las PASO le servirían al PJ para “ordenar las cuestiones internas”. En tanto, explicaron a este diario que “no han sido bien utilizadas por el propio peronismo” porque “los que pierden las primarias suelen quedar enojados y no sintetizan con la lista ganadora”, por lo que advirtieron que “falta cultura política” para hacer un mejor uso de la herramienta.
Sin embargo, destacaron que en el actual escenario las primarias “evitan la dispersión”, algo que al oficialismo le conviene generar en la oposición, y cuestionaron el argumento del “gasto innecesario” que plantea el gobierno. “No se puede pensar que el sistema electoral es un costo”.
Posicionamiento del PRO
Entre lunes y martes de la semana que viene el PRO tendrá reunión partidaria y se discutirá el proyecto del oficialismo. Ya adelantaron a este diario que “hay cosas a favor, cosas en contra”.
En Diputados, el Pro hace tiempo tiene presentado un texto para que las PASO dejen de ser obligatorias. Es decir, impulsan las PASO. Una propuesta que plantea que las primarias dejen de ser obligatorias para los que tienen lista única, no para la gente. Según la bancada amarilla, esa idea, que fue impulsada por María Eugenia Vidal, es una regulación de esas internas que reduce la logística que aporta el Estado, y también podría reducir parte de los costos.
Los puntos clave del proyecto del Gobierno
La iniciativa libertaria arremete contra las PASO y plantea cambios en la Ley orgánica de los partidos políticos. En este sentido, propone que la selección de candidatos (las internas) quede a criterio de cada partido según su carta orgánica, lo que complicaría a los actuales espacios que en su mayoría están constituidos en frentes.
Por otro lado, se mete con el diseño de la Boleta Única de Papel. Propone que se incorpore un casillero en blanco para generar la posibilidad de votar lista completa. Este es un punto que traerá más problemas con los bloques aliados que con la oposición. Otro artículo al que se le debe prestar atención es el 28, que también marca pautas para la confección de la BUP y determina cómo serán las adhesiones de las listas.
Respecto de Ficha Limpia, el proyecto plantea que no podrán ser candidatos a cargos públicos electivos nacionales, ni ser designados para ejercer cargos partidarios aquellas personas condenadas por un delito doloso. Con este punto la bancada violeta pretende seducir a los aliados ya que Ficha Limpia es una iniciativa que es impulsada por legisladores de diferentes colores.
El proyecto busca ampliar el límite al aporte de recursos privados a los partidos al señalar que no podrán recibir “un monto superior al 35% del que surja de multiplicar el valor del módulo electoral por la cantidad de electores registrados al 31 de diciembre del año anterior”.
Actualmente ese límite es del 2%. La oposición denunciará en este punto “la privatización de los partidos”.
